Señorio de Abragán

 

 

 

Hace un montón de años, salimos buscando un sitio donde acampar toda la familia, era acampada libre, todavía se podía hacer y tuvimos la suerte al llegar a Codeseda  alguien nos comentó de una carballeira, Abragan, a poca distancia.

Fuimos a verla y desde entonces seguimos año, tras año montando nuestra tienda debajo de los carballos y cerca del río; llevando los cacharros de cocina, comida, bicicletas; ya nos conocían en el pueblo “ya llegaron los de Coruña con los niños”

Los niños eran libres se movían mejor que en casa, el mas peque aprendió a andar alli y ¡no se caía!. Cuando llegó de vuelta a casa, tropezaba con las paredes y los marcos de las puertas.

Dormían como lirones y empezaban el día con el olor de las tostadas con  mantequilla y mermelada que se cocinaban a pocos metros sobre la mesa de piedra (la que se ve en la foto). A la voz de ¡niños se cierra la cocina! se levantaban los últimos con prisas, ¡yo quiero mas!, ¡mama (mama así me llaman, no por mamá, si no por Blanca) quiero mas!, otro colacao…

Los días transcurrían entre baños en el río, paseos en bicicleta paseos por la zona y excursiones acompañados de nuestro bichos domésticos y en perfecta armonía con la gente de la aldea que ya eran nuestros amigos y se preocupaban por nosotros.

En los últimos años ya nos daba permiso para acampar la Guardia Civil 

por Blanca Franco

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Un comentario

  1. AUREA dice:

    Blanca, muy lindo.

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